A finales de los años noventa cuando el uso de Internet comenzó a popularizarse en América Latina, las páginas web no eran tan atractivas como son ahora. Quizás muchos no recuerdan los sitios web con imágenes que tardaban en cargar, los fondos de páginas de color negro y letras azules o blancas.

Evolución de las páginas web

Los sitios web de principios del dos mil no sólo eran poco atractivos, sino también, poco intuitivos. Diseñados en lenguaje HTML, PHP y un Javascript muy básico. Las páginas web no siempre fueron como son ahora.

Con la llegada de los llamados «estilos de cascada» mejor conocidos por sus siglas CSS, y la Internet de Banda ancha, las páginas comenzaron a tornarse más agradables. Ya no eran sólo un par de fuentes tipográficas para elegir, con las cascadas ya habían más opciones, no sólo de utilizar distintos tipos de letras, también se podían elegir entre otra gama de colores, efectos, elementos gráficos y animaciones. La optimización de las imágenes permitiría una descarga más óptima del sitio web.

En los inicios del siglo XXI, los profesionales del diseño y desarrollo web eran los que se encargaban de crear páginas web, actualizarlas y cargar la base de datos de las mismas. Poco a poco las páginas autogestionables fueron apareciendo, WordPress y otros gestores de contenido. Eso permitió que personas que no eran del área tecnológica o del diseño, pudiesen de una forma automática y asistida desde la plataforma, crear sus propios blogs. Poco a poco WordPress fue creciendo y ahora tiene no sólo blogs sino también allí se pueden crear tiendas online, entre otras opciones más.

En la actualidad, crear un espacio web puede tomarle un par de minutos, cualquiera puede hacerlo. Sin embargo, es importante que cuente con la asesoría de un profesional o se capacite. Porque no sólo se trata de hacerla y ya, es necesario tener una estrategia, conocer de redes sociales, crear contenidos y mucho más.